Travesía al Fin del Mundo
Un grupo de amigos, siete helicópteros, 4.000 kilómetros y el bicentenario Argentino. La excusa perfecta para organizar la travesía HeliRaid 2010, que unió Buenos Aires con Ushuaia.
13 de marzo.Siete helicópteros y un grupo de avanzados pilotos de entre 30 y 65 años de edad levantaron vuelo desde Buenos Aires con una ruta definida, que incluyó paradas estratégicas para descansar y reaprovisionar combustible. Luego del despegue, pusieron proa a Sierra de la Ventana donde, después de una escala en Olavarría, se realizaron vuelos locales hasta la caída del sol.
14 de marzo.Tras un buen desayuno, los pilotos se dispusieron a seguir con el itinerario. En pocas horas divisaron desde el aire las primeras luces de Las Grutas, Río Negro. Allí cumplieron con el protocolar bautismo de ingreso a la tierra patagónica y dieron la bienvenida al Mooney azul, uno de los aviones que acompañarían la travesía. El último destino del día: Puerto Madryn, Chubut.

15 de marzo. Los helicópteros irían hacia Comodoro Rivadavia, la más populosa ciudad de esa provincia y última parada de aprovisionamiento antes de cruzar el límite hacia Santa Cruz. Los Antiguos, los esperaba para cobijarlos durante la noche.
16 de marzo.Cada vez más cerca de la meta, la bandada de pájaros de hierro siguió el derrotero del río Pinturas,pasando por el parador histórico La Leona, que se encuentra a mitad de camino entre El Calafate y El Chantén, su destino final. Allí pernoctó la crew, con los fieles artefactos voladores reposando bajo la helada patagónica.
17 de marzo. Tras sobrevolar el Lago Argentino y surcar el cielo del Parque Nacional Los Glaciares, los viajeros observaron atónitos las bellezas de los glaciares Viedma, Upsala y Perito Moreno, y del monte Fitz Roy desde la altura.
18 de marzo. El grupo se dispuso a cruzar el Estrecho de Magallanes sobrevolando territorio chileno. Alas siete de la tarde, los helicópteros hicieron la aproximación al viejo Aeropuerto de Ushuaia cortando el frío con sus aspas. Al ritmo del jazz, La Banda de Música de la Municipalidad de Ushuaia , los recibieron calurosamente, esperándolos para brindar con una enorme botella de champagne. Tras de ellos, la secretaria de Gobierno del Municipio de Ushuaia,
Carla Fulgenzi, y el secretario de Turismo municipal, Daniel Leguizamón, entregaron a los pilotos y acompañantes
una copia del decreto que declaró la travesía de interés municipal. Casi al mismo tiempo del aterrizaje, los veleros de la Regata del Bicentenario amarraban sus cabos en el puerto austral, en perfecto sincronismo.
Fueron 6 días de viaje y más de 20 horas de vuelo. Pero por sobre todo una aventura repleta de emociones, paisajes deslumbrantes y la satisfacción de haber trasladado a la modernidad las hazañas de los grandes pilotos
de antaño.
La ciudad de San Fernando, en Buenos Aires, alberga no sólo al Aeropuerto Internacional homónimo sino también al helipuerto más grande de Argentina. Allí, Guillermo Tufró lleva más de 25 primaveras comandando los cielos de Tigre y brindando todo tipo de servicios relacionados con la industria aeronaval. Con esa experiencia como base, y por iniciativa de Edelio Mellia, Tufró organizó junto a otros amantes de los helicópteros el Heliraid Patagonia. El proyecto tenía una meta clara: completar el mismo recorrido que los pioneros de la aviación patagónica Antoine de Saint-Exupéry y Gunther Plüschow, entre otros y, al mismo tiempo, coincidir con la llegada de la Regata del Bicentenario
a Ushuaia.
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